Melendi pone en aprietos a los animadores

El aire de «desconocido» se resistía a abandonar a Melendi ante el gran público local, que en las semanas previas incluyó su nombre en la lista con los cuales justificar las tradicionales burlas hacia el cartel del Festival de Viña.

Sin embargo, el español finalmente logró sacudirse ese fantasma, y culminar su lento despegue en nuestro medio con una escueta presentación en la Quinta Vergara, que de todos modos fue suficiente para compenetrarse al cien por ciento con el público, llevarse la Gaviota de Oro y provocar uno de los momentos más tensos en esta edición del certamen.

La postal fue la que cada año regala un nombre en particular, y en Viña 2014 le tocó a Ramón Melendi: La cosa está funcionando, pero el timming de la noche obliga a un corte abrupto, y el público simplemente no perdona.

Eso fue lo que ocurrió después de que el español interpretara su hit «Cheque al portamor», tras el cual fue despedido con una Gaviota de Plata entre manos y un rápido envío a comerciales.

El español, en tanto, puede irse con la seguridad de haber concretado un destape que, si bien le permitió dejar atrás los recelos, no logró hacer lo mismo con las comparaciones (nada elogiosas) con Ricardo Arjona, a quien recuerda no sólo por su estampa, sino también por su registro y por su forma de encarar las canciones.

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